¿Por qué siempre nos entristecemos cuando recordamos algunos momentos especiales con personas que sabemos que algún día no estarán a nuestro lado?
¿Por qué lloramos por personas que nunca nos quisieron?
¿Por qué hay veces en las que nuestros corazón vuelve a aceptar a una persona a la que le dijimos que nunca más volvería a estar ahí?
La respuesta es tan sencilla que la queremos ignorar tanto tiempo como sea posible:
ES PORQUE NUESTRO CORAZÓN ES DÉBIL, TAN DÉBIL QUE AUNQUE SEPAMOS QUE VAMOS A SALIR LASTIMADOS QUEREMOS CREER QUE NO VOLVERÁ A PASAR LO MISMO, QUE ESA PERSONA NOS AMARÁ PARA SIEMPRE, QUE NO VOLVERÁ A COMETER NINGÚN ERROR. PERO ESO NO ES VERDAD, Y AUNQUE NO QUERAMOS ADMITIRLO, ALGÚN DÍA TENDREMOS QUE VOLVERNOS VALIENTES Y DECIR:
"¡BASTA YA! SE QUE NO VAS A CAMBIAR, ASÍ QUE ANTES DE QUE ME HAGAS MÁS DAÑO ME LARGO."
No hay comentarios:
Publicar un comentario